¿Mi planta está enferma ?

No es porque ve algo raro en su planta, que está forzosamente enferma.

¿Mi planta está enferma ?

Este albaricoquero no sufre de un ataque de una enfermedad o de un devastador, ¡si no de una granizada !

¡Todo va bien !

A lo largo de la vida, la apariencia de una planta puede cambiar. Las mimolsas (plantas del género acacia) y los eucaliptos, por ejemplo, portan sus hojas de forma diferente según su edad. Las hojas de las plantas jóvenes tienen una forma diferente que las hojas de las plantas mayores. No hay que forzosamente preocuparse cuando las hojas de un tipo distinto aparecen : es posible que la planta esté simplemente creciendo. Atención sin embargo : esto puede venir de un rechazo del portainjetos que tendremos entonces que cortar al ras si no queremos ver superar la variedad cultivada. La forma de las hojas puede variar igualmente a lo largo de una estación. La malva almizclada, y el farolillos de hojas redondas tendrán todas las hojas redondeadas al principio de la temporada, pero su follaje se vuelve muy fino a medida que la floración se acerca.

Cuando la planta sufre

Las negligencias repetidas hacen sufrir un stress a la planta. No se desarrolla correctamente y puede entonces tener el aire de estar enferma. Por ejemplo, los riegos muy irregulares porvocan la deformación de las hojas. Los tomates y las orquídeas son muy sensibles. Un exceso de riego puede igualmente hacer sufrir una planta e incluso matarla. Si el suelo contiene demasiada agua, a las raíces les falta el aire y se axfisian. La planta se marchita, como si sufriera el ataque de devastadores subterráneos, mientras que hay que modificar la forma de regar. Delante de una planta que sufre porque la descuidamos, el único remedio consiste en ocuparse de ella más regularmente o de escoger plantas que reclaman menos cuidados.

Los problemas pueden también surgir cuando las condiciones son muy desfavorables al crecimiento de la planta. Por ejemplo, una especie cullos tallos son muy frágiles será herida por un golpe de viento si no está cultivada al resguardo de un muro que la protege. Las plantas con hojas frágiles corren el riesgo de sufrir con las granizadas en primavera, sobre todo en el sur. Por supuesto, si el suelo no corresponde a las necesidades de la planta, va a parecer enferma porque no puede desarrollarse correctamente. Pero en este caso, no se trata de una enfermedad propiamente dicha, más bien de un error de cultivo (¡y esto le pasa a todo el mundo !)

Señales visibles

Pocas enfermedades o devastadores pasan desapercibidas en una planta. A menudo, su presencia se traduce por las hojas roídas, manchadas o arrugadas, un comportamiento raro de la planta con referencia a las semanas anteriores (crece menos, por ejemplo). La presencia de un devastador o de una enfermedad puede tener como consecuencia la muerte de los órganos antes de la madurez (flores, hojas, tallos o porción de los tallos…) En este caso, el problema puede también venir de un error de cultivo. Por ejemplo, las corrientes de aire hacen caer los capullos de las flores de las orquídeas. Delante de tales síntomas, solo tiene una urgencia : buscar la causa, ¡sopena de no tomar las buenas medidas !

M. Jean-Michel GROULT
 
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