Su extremidad recurbada facilitará su instalación sin herir al usuario.
Le permitirá igualmente prevenir las heridas en caso de caídas cerca de él.
Por último, esta extremidad impedirá a sus fundas de protección de volarse con el viento.
Fino y muy robusto, este tutor de acero es ideal en un terreno rocoso.
En acero inoxidable, resistirá muchos años.